Acerca de Ana Maria Valenzuela

Psicóloga y madre, aplica la psicología positiva al desarrollo personal de otras mujeres, ayudándolas a identificar sus fortalezas para así poder extrapolarlas a los ámbitos laboral y maternal. Solamente conociéndonos a nosotras mismas podremos diseñar nuestras vidas de forma coherente y ayudar a nuestros hijos de conocerse a sí mismos.

Día europeo de la música

En mi casa siempre sonó música, a todas horas. Mi padre sintonizaba su emisora favorita, o bien ponía una cinta de cassette con sus “antologías” y “popurríes”, como solía titularlas.

Facilitó las cosas el no tener televisión durante unos años, así que suplíamos la caja tonta con una radio y con un reproductor de vinilos que yo misma usaba con 3 años para escuchar cuentos (que incluían canciones).

Facilitó las cosas que mi padre fuera profesor de guitarra y solfeo y diera clases cada tarde, o bien estudiara él mismo sus lecciones para convalidar sus estudios en el Conservatorio Superior de mi ciudad. Cuando sonaba una pieza por la radio, enseguida identificaba el título y el autor y me lo decía, como quien comenta algo de paso, sin mayor importancia.

Mi abuela materna era aficionada a escuchar Clásicos Populares, así que la música clásica también me acompañaba en su casa, aunque ella no conocía a los autores ni los títulos, pero eso no importaba si sonaba bonito. Y así, también las sinfonías y los conciertos para piano, violín o lo que fuera, ocupaban el espacio del silencio como fondo de las conversaciones.

En el colegio, el estudio de la música consistía en aprender las notas y tocar la flauta. Siempre me costó mucho leer música, así que tocaba de oído. De adolescente aprendí un poco de guitarra, canciones de estilo folk y algunos éxitos del pop y rock de los 90, poca cosa. Y canté un tiempo en una coral, todo de oído. Afinaba a la primera y eso suplió mi incompetencia lectora.

Los sábados, limpieza semanal, siempre amenicé mis tareas con el repaso a la lista de Los 40 Principales, seguramente a un volumen que ahora se me antojaría elevadísimo, para disgusto de mi madre, que prefería oír otros ritmos.

Mi hermana aprendió a tocar el piano y la guitarra, y también la gralla, hizo sus pinitos en la percusión y, por supuesto, el canto coral. Si a mí escuchar e interpretar canciones ajenas me servía para expresar mis sentimientos, marcar las transiciones entre una actividad u otra, o simplemente evadirme un rato, a ella el piano le servía para concentrarse, relajarse, recuperar la confianza en épocas difíciles y establecer relaciones sociales significativas con otras personas.

Hace unos años que el estudio de la música se reconoce como algo importante, pero parece que las escuelas aún lo tienen bastante relegado. Aún así, he visto en la carpeta de mi hijo de 9 años dictados y apuntes musicales que demuestran que su estudio es más completo y más profundo que el que yo recibí. Y eso que va a una escuela la mar de normal.

Antes no, antes iba a una escuela con un proyecto especial que hacía de la música el tema vehicular. Sus compañeros de entonces forman parte ahora de una Big Band, y todos tocan el instrumento que les fue asignado al terminar 1º EP. Lo cambié de escuela por varios motivos, pero para paliar el cambio, lo matriculé en el conservatorio municipal. Craso error por mi parte. Mi hijo se dedicó a dinamitar todos los esfuerzos del profesor por hacer la clase interesante, participativa, pedagógica… por transmitir amor por la música, interés por los conocimientos, y por supuesto, trató (y diría que consiguió) no aprender nada en todo el curso.

Hace unos días encontré por las redes esta imagen de la Fundación Filarmónica Santander que resume los beneficios que pueden llegar a darse con el hecho de escuchar música (el artículo original es del Dr Eduardo R. Hernández González):

Beneficios del aprendizaje musical

Comprobamos que escuchar música tiene muchísimos beneficios y por eso pongo la imagen, ya que es un resumen excelente.

Aún así, resalto dos cosas negativas: el confundir “escuchar música” con “estudiar música” (ya no aprender, sino estudiar, que no es lo mismo) y el empleo del verbo “deberían”.

Está tan incrustado en nuestras mentes adultas, que ni nos percatamos de ello. No nos damos cuenta de cómo nos creemos poseedores de LA VERDAD. Nosotros, adultos, sabemos lo bueno, el ritmo, el contenido, lo que DEBERÍA SER.

Un niño no debería estudiar música, aunque sí PODRÍA estudiar música, o cualquier otra cosa que le apasione y saque de dentro de él su creatividad, cultive su ya existente capacidad de memoria, atención y concentración, su innata habilidad para resolver problemas de cualquier tipo, y todo lo demás. La música no puede ser obligatoria. A muchos niños les encanta bailar y cantar. Les encanta la música. Lo que no les gusta es estudiarla, y menos porque a un adulto se le antoje imprescindible.

A otros no les gusta la música, o no todo el rato. Pero son genios del balón, o de la papiroflexia, o tienen una facilidad pasmosa para encontrarle una utilidad alternativa a objetos que ya no nos sirven, o pueden transformarlos en algo distinto.

Fomentemos la creatividad, con música de fondo, o con música como lenguaje de comunicación. Pero sin obligar a nadie, por favor.

 

Hasta luego Miedo

¿Qué es el miedo? ¿A qué sabe? ¿Cómo huele? ¿Has sentido el miedo en tu cuerpo alguna vez? ¿Cómo suena en tu cabeza? ¿Cómo aparecen las imágenes negativas en la pantalla de tu mente?

A veces, ante una decisión, me entra el miedo y decido que lo más sabio es no seguir adelante.

Bosque gris y solitario

A veces, ante una decisión, mi guía interior, mi intuición, esa vocecita conectada con la verdad, me aconseja no seguir por ese camino, y lo hago.

¿Cómo puedo diferenciar quién me aconseja, si es mi miedo o mi sabiduría? Sigue leyendo

Maternidad y feminismo

Existe desde hace muchísimos años un debate sobre el feminismo y la maternidad.

Periódicamente resucita y hoy, precisamente, he encontrado varios artículos al respecto.

Como cada vez hay más mujeres conscientes de su poder y su libertad, la maternidad es cada vez más un acto libre de consciencia. Pero parece que hay sectores que aún no lo saben.

En este mundo patriarcal y centrado en el adulto, se valora mucho el reconocimiento social.exito Sigue leyendo

El perdón y la reconciliación

A propósito de la fortaleza del perdón y la compasión, hoy he encontrado un buen artículo al respecto.

http://www.yogaenred.com/2013/11/14/las-fases-del-perdon/

Según se desprende del artículo, en ocasiones se puede perdonar pero no hay espacio para la reconciliación. Aquí se me abrió una ventana por donde puede entrar el aire fresco. El perdón es algo que depende de uno mismo, la reconciliación involucra a victima y victimario. Así pues, existe la posibilidad de desvincularse del dolor (perdonar) pero no haría falta reconciliarse con el agresor. Podríamos perdonar sin que nuestro agresor, sin que esa madre o padre que nos agredió, sin que ese marido que nos traicionó, sin que esa amiga o amigo que falló, reconozca o se arrepienta de su agresión. Podemos perdonar sin reconciliarnos y sin dar segundas oportunidades.

El perdón sería compasión por uno mismo, respeto por uno mismo, atención a las propias necesidades, empatía para con nosotros. Una vez nos hemos perdonado a nosotros por nuestro dolor y nuestra victimización, podremos desvincularnos del dolor y dirigir el proceso al victimario. Así, compadecernos de su imperfección, respetar su diferencia, y atender y empatizar con el hecho de que todos fallamos. Esa liberación del vínculo doloroso nos permitirá avanzar con un poder personal renovado desde nuestro interior.

Creatividad en familia

Cada año por estas fechas mis contactos creativos me bombardean con un montón de propuestas para decorar la casa en Adviento y Navidad.

Este año he pensado en hacer un recopilatorio con todas esas propuestas y aprovecharlo para convertirlo en una entrada del blog, que lo tengo abandonadito al pobre.

La creatividad es una fortaleza que se muestra en muchos ámbitos, pero el de las manualidades es, tal vez, de los más típicos. Cuando alguien piensa en creatividad, suele pensar en hacer manualidades o componer música o hacer pasteles, recuerda que también consiste en encontrar soluciones originales a los problemas.

Propuestas creativas para hacer en familia:

  • Esta nos llega desde el blog de Madres Naturales y el blog de Mamá con Blog, Lily y Dulcia se han unido para crear un recopilatorio de manualidades. Cuesta 7€:

Manualidades de Navidad

  • Esta propuesta fue la que compré el año pasado, se trata de 24 actividades para incluir en el Calendario de Adviento, válidas para edades muy diversas, elaborado por Mónica del blog Crianza de Alta Demanda. Cuesta 7,15€:

cuaderno_adviento

  • Propuesta de Educativos Meninheria, un Cuaderno de Navidad para los que quieran explorar también la vertiente escrita de su creatividad. Cuesta 4,50 y está disponible en 5 idiomas:

Anímate y hazte con alguno de ellos, o envíanos tus propias propuestas creativas para incluirlas en el blog.

Y recuerda comentar y compartir con nosotros las formas en las que pones en marcha tus fortalezas. También puedes hacerlo en la página de Facebook de Psicología Positiva en Acción.

Crecimiento, educación, madurez

nino pequeño dormidoHace unos instantes, mientras contemplaba embelesada la cara de paz que tenía mi hijo de 3 años mientras dormía, he pensado en el sentido de la educación, de la crianza, de la maternidad, del hecho de tener hijos.

Me he puesto trascendental, si prefieres catalogarlo así.

abuela india con cordero
He recordado la cara de mi abuela ayer, en el hospital, tan mayor, tan chupadita, tan dependiente como un bebé de meses, tan consciente y tan ajena a todo al mismo tiempo. Ya tan cerca del final.

Y he pensado cómo empezamos siendo chiquititos y dependientes y acabamos siendo chiquititos y dependientes de nuevo. Y cómo en el proceso, aprendemos a ser independientes, fuertes y a cuidar a otros.

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Múltiples en la escuela, juntos o separados

Ayer asistí al estreno de un movimiento ciudadano, un movimiento impulsado por el amor de una madre que conoce y respeta la singularidad de sus dos hijas mellizas. Curioso que hablemos de singularidad cuando estamos acostumbrados a que los gemelos sean un pack indivisible… excepto para la escuela. Al menos en la zona donde vivo. Aquí, a los múltiples, los separan de clase.

Dos personas que se han gestado juntas, que han nacido con minutos de diferencia, que están creciendo juntas, ¿por qué no iban a poder educarse juntas?

Ayer aprendí que hay teorías del desarrollo de la identidad no contrastadas e incluso contradecidas por la evidencia científica, pero que son las que sustentan esta separación. En cambio, las teorías que sí están contratastadas y que coinciden con las vivencias de las madres y padres de múltiples, esas no se toman en cuenta. Sigue leyendo

O lo haces honradamente, o no lo hagas

Cuenta Plutarco en su Moralia que las madres espartanas solían despedirse de sus hijos cuando iban a la guerra de una forma muy peculiar: Ḕ tā̀n ḕ epì tâs ” O con él o sobre él” dicho con el significado de “O vuelves victorioso, o mueres y por tanto te traen sobre tu escudo”. Lo decían para recordarles que fueran valientes. Un hoplita no podía salir huyendo de la batalla a menos que arrojara su pesado escudo circular forrado en bronce, así que perder el escudo era sinónimo de deserción.

La deserción, como se puede suponer, era una gran deshonra, un deshonor, una señal de no haber sido sincero y honrado con los compañeros de equipo (lucha) o con la familia (por haber pretendido ser lo que no se era, por ejemplo) y por añadidura la sociedad. Sigue leyendo

Lily Yuste: entrevista a la autora de Crianza a Prueba de Críticas

Conozco a Lily Yuste desde hace algo más de un año y desde entonces me mantengo al día de su actividad profesional. Pienso que hace una labor muy interesante en un campo espinoso, el de la maternidad en solitario.

Hace unos meses, me pidió mi colaboración para escribir un libro sobre las críticas a la crianza. Cuando lo leí, me sorprendió gratamente su profundidad, las reflexiones tanto de Lily como de todas las personas que colaboran en él, ya sea las que explican su propia experiencia afrontando las críticas, como las que ofrecen un abordaje profesional del tema.

Esta semana he pensado en entrevistar a Lily para que los seguidores de Psicología Positiva en Acción la conozcan un poco mejor y vean un ejemplo tanto de crianza positiva como de emprendimiento en positivo: Sigue leyendo